Un negocio de villas haciendo malabares entre Airbnb, VRBO y consultas directas seguía duplicando reservas, porque tres calendarios sin una fuente de verdad compartida terminan contradiciéndose. Además pagaba comisión de plataforma por huéspedes que habían llegado directo al negocio, y cada edición de un listado significaba actualizar tres lugares en dos idiomas.
Una sola plataforma dueña del calendario y del flujo de reserva directa, para que los canales la sigan en vez de competir con ella.
En vivo en cabaretevillas.com y manejando las reservas directas del negocio, con las dobles reservas eliminadas y los listados mantenidos en un solo lugar en vez de seis.


